Le site Bellaciao: coloré, multiple, ou le meilleur cotoie fort heureusement le pire, mélangé, bizarre, picabien et dadaîste, explorant toutes sortes de registres et de régimes rhétoriques, drole et polémiqueur, surréaliste: rencontre d'un parapluie et d'une machine à coudre sur une table de dissection, têtes de Lénine sur le clavier d'un piano Steinway ou Bosendorfer...
FR
ES
  Suscripción
  Newsletters
  Comentarios
¡Rebelarse es justo, desobedecer un deber, actuar una necesidad!
Version Mobiles   |   Inicio  |   Quien somos   |   Suscripción  |   Enlaces  |   Contáctenos  |   Búsqueda
Attenzione : cancelleremmo i messagi a carattere diffamatorio, ingiurioso, xenofobo, sessista, le minacce, pubblicita' politica e comerciale...

En respuesta a:

Octubre de 1968 en Tlatelolco, fotos inéditas de la barbarie

11 de octubre de 2007 21:17, por Chiva
Hola Kike, estoy de acuerdo contigo en cuanto que somos responsables por el hecho de seguir votando por el PRI (tengo 23 años y jamas he votado) pero mis razones no vienen al caso ahora, el punto es que esta tarde las personas que estuvieron presentes en Tlatelolco jamás se imaginaron lo que les depararía, pero sea cual sea el partido, por Dios, estamos en el 2007 y Fox no pudo hacer publico lo que en realidad pasó, no creo que Calderon lo haga, porque todos los politícos de México son unos corruptos, y se tapan entre sí sea el partido que sea, en fin, a casi 40 años de lo acontecido (...)


Foro sólo para inscritos

Para participar en este foro, previamente debes registrarte. Gracias por indicar a continuación el identificador personal que se te ha suministrado. Si no estás inscrito/a, debes inscribirte.

[Conexión] [inscribirse] [¿contraseña olvidada?]



Inicio | Webmaster



Seguir la vida del sitio
RSS Bellaciao ES


rss FR / rss IT / rss EN



Bellaciao está en DRI

Les grandes choses de l'Etat sont tombées, les petites seules sont debout, triste spectacle public. On ne songe plus qua soi. Chacun se fait, sans pitié pour le pays, une petite fortune particulière dans un coin de la grande infortune publique. Victor Hugo, 1838
Facebook Twitter Google+